El incremento sexenal al salario mínimo 

En la conferencia matutina de este 29 de junio el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, defendió la subida del salario mínimo impulsada durante su administración, con un acumulado en lo que va del sexenio del 134%, al pasar de 88.3 pesos en 2018 a 207.44 pesos diarios en 2023. “Es un avance muy importante, mucho muy importante y lo celebramos; es una muy buena noticia para los mexicanos. Ahora el salario mínimo, aunque no les guste a los conservadores que yo lo diga, es del doble. Es un aumento que no se había visto en 40 años al salario mínimo”.

Qué dice la Constitución mexicana sobre el salario mínimo

En este contexto, es importante señalar que la Constitución mexicana establece, en su artículo 123, apartado 6, fracción VI, que “los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.” Asimismo establece que “Los salarios mínimos se fijarán por una comisión nacional integrada por representantes de los trabajadores, de los patrones y del gobierno”. Sin embargo, durante todo el periodo neoliberal esto fue letra muerta y el salario mínimo dejó de cumplir la base de partida para un desarrollo integral de los mexicanos, al estar estancado durante dos décadas, hasta finales de 2017.


El salario mínimo en la época neoliberal

De acuerdo con los datos reportados por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, en 1976 se tuvo el poder adquisitivo más alto que permitía el salario mínimo en relación con la inflación reportada, si bien, este pico llegó tras incrementos de emergencia debido a cuatro años de crecimiento inflacionario sostenido. Los cuatro sexenios siguientes la disminución del poder adquisitivo cayó en picada y sólo fue medianamente controlada a partir del año 2000, pero sin un incremento real del salario mínimo debido al mismo modelo económico implementado.

Fue en plena caída del poder adquisitivo cuando el país entró en una época de neoliberalismo que atenuaron la situación debido a las políticas que constreñían el incremento al salario mínimo como supuesta medida para evitar la inflación. Sin embargo, de acuerdo a las cifras del INEGI, durante los últimos seis sexenios la inflación se incrementó casi 63 mil por ciento, mientras que el incremento al salario mínimo fue de 21 mil 464 por ciento. De esta forma, en términos reales, el incremento al salario fue tres veces menor al incremento de los precios de todos los bienes necesarios para satisfacer siquiera las necesidades materiales. Y, por otro lado, el ingreso al trabajo formal se tornaba cada vez más difícil incluso para jóvenes con estudios profesionales.


La paulatina recuperación del poder adquisitivo

En 2018, al inicio de la actual administración, el salario mínimo era de  88.36 pesos diarios. Durante los siguientes cuatro años éste tuvo un incremento paulatino. Tan pronto asumió el Gobierno de la República, el Presidente Andrés Manuel López Obrador gestionó un incremento significativo a los realizados en años anteriores y aumentó a 102.68, poco más del doble al hecho el año anterior. Para los siguientes años los incrementos fueron más grandes. En 2020 fue de $123.22; en 2021 se llegó a $141.70; en 2022 se tiene $172.87; y, finalmente, para 2023 el monto asciende a $207.44. En términos porcentuales, el incremento durante este gobierno ha sido de 135%.

Si bien este incremento está aún lejos de satisfacer todas las necesidades básicas enmarcadas por la Constitución, lo cierto es que los incrementos se han realizado por encima de la inflación y ello contribuye a la recuperación del poder adquisitivo.

Otro rubro importante a considerar es que este aumento impacta directamente tan sólo a 6.4 millones de mexicanos, número de trabajadores formales y económicamente activos con este salario. Este sector formal comprende un total de casi 22 millones de trabajadores de acuerdo a los reportado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero el número de trabajadores se incrementa a 60 millones si se incluye a la población económicamente activa dentro del sector informal. Para aumentar esta cobertura la actual administración ha puesto en marcha diversos programas de índole laboral, entre los que destaca “Jóvenes construyendo el futuro”.


El programa “Jóvenes construyendo el futuro”

Este programa está diseñado para jóvenes entre 18 y 29 años que no estudien ni tengan empleo formal. Dentro de los lineamientos se les brinda la capacitación necesaria para el cumplimiento de sus actividades, reciben una evaluación mensual de su tutor y se fomenta su contratación posterior por parte de la empresa en la que se estén desempeñando. La meta es introducirlos en el mercado laboral y, al mismo tiempo, obtienen beneficios mínimos que todos los trabajadores poseen, como seguridad social y también los incrementos al salario mínimo mensual. “Es una cantidad considerable. $6 mil 310 mensuales como aprendiz. Ya tenemos 2 millones 400 mil jóvenes en este programa en todo el país, y la mitad que se han capacitado se quedan a trabajar en definitiva en donde se formaron” afirmó el presidente López Obrador durante la conferencia de esta mañana.