01/09/2023 (Ciudad de México). En 2024 se alcanzará la meta programada y ya no se comprarán gasolinas ni diésel en el extranjero, procesando en México todo el petróleo crudo y dándole así “valor agregado a nuestra materia prima”, declaró el presidente Andrés Manuel López Obrador durante su Quinto Informe de Gobierno. Con esto, la actual administración habrá logrado revertir la dependencia económica a la que fue orillada el país durante el periodo neoliberal.
Esto forma parte de las acciones estratégicas para alcanzar la soberanía energética, misma que fue trazada desde el inicio de la actual administración y por la cual se ha buscado que tanto Pemex como la CFE vuelvan a operar como palancas de desarrollo.



La refinación del petróleo crudo

 


Actualmente, México tiene una necesidad diaria de casi 1,200 barriles de gasolina. Para cubrir esta necesidad, anteriores gobiernos recurrían invariablemente a la importación de gasolinas en detrimento de la industria petrolera nacional. Tan sólo en 2018, bajo la administración anterior, fueron importados 900 mil barriles diarios de gasolinas, es decir, el 80% de lo necesario para el país, contribuyendo a la dependencia energética frente a otros países.
Hoy en México se producen 1 millón 900 barriles diarios de petróleo crudo. Anteriormente, la refinación de esta materia prima para su conversión en gasolinas era cedida a empresas privadas y extranjeras, importando así el porcentaje ya mencionado y generando un costo adicional para el erario. Actualmente, la refinación del petróleo crudo es considerada una actividad esencial y es por ello que se han reparado y brindado mantenimiento a las refinerías del Estado (en Salamanca, Minatitlán, Madero y Cadereyta), con lo cual se ha logrado incrementar la producción de gasolinas de 38% a 60% respecto a las necesidades actuales.
Además, con la compra de la refinería Deer Park se logró incrementar la refinación nacional con 340 mil barriles diarios de gasolina. Por esta compra, el Gobierno de México pagó casi 600 millones de dólares, mismos que ya fueron liquidados.
Dentro de los planes de refinación, el Presidente informó que la Reniería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, comenzará a operar desde el 1 de septiembre y a finales de este año alcanzará una producción de 290 mil barriles diarios de gasolina.
A estas refinerías también se sumarán las de Tula, Hidalgo, y Salina Cruz, Oaxaca, en 2024 para así alcanzar la meta de no importar gasolinas y cumplir el objetivo de la soberanía energética.
Durante su informe, el primer mandatario del país destacó que la recuperación del sector energético se ha logrado sin la creación de nuevos impuestos.



Otros proyectos para consolidar el sector energético


A la par de la recuperación de la industria petrolera, también se han impulsado otros proyectos, como la construcción de dos plantas termoeléctricas de ciclo combinado en la península de Yucatán.
Además, se están modernizando 20 hidroeléctricas con una inversión de 9 mil 500 millones de dólares y se inauguró la primera etapa de la central solar en Puerto Peñasco, Sonora. Esta central consiste en un parque fotovoltaico, el más grande de América Latina y el séptimo del mundo, mismo que generará mil megawatts de capacidad dentro de las dos mil hectáreas que conforman el proyecto.
También en el terreno de la industria eléctrica, se destacó la compra de 13 plantas de generación eléctrica por un monto de seis mil millones de dólares. Con esta adquisición, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) asegura la generación del 60% del consumo eléctrico del país.
Por último, a solicitud de la gobernadora de Campeche, el titular del Ejecutivo informó que se destinarán recursos para modernizar la generación de energía eléctrica en el estado, esto con plantas de gas, las cuales operarán con una tarifa baja a los consumidores, como sucede en otros estados muy calurosos del país.