28/08/2023 (Ciudad de México). En el límite de la Ciudad con el Estado de México, la periferia, dirían muchos, se encuentra uno de los centros neurálgicos de la vida cotidiana del valle de México. Por aquí transitan cientos de miles de mexicanos que atraviesan la estación Pantitlán del metro, provenientes de Neza, la Paz, de Chimalhuacán o Santa Martha Acatitla, para distribuirse por todo lo ancho de la Ciudad de México y darle vida a la capital del país.
A tan sólo unos metros de ahí, este sábado tuvo lugar uno de los eventos que forma parte del proyecto más ambicioso de la historia reciente: darle nueva vida a una nación entera. El lugar fue el Instituto Nacional de Formación Política (INFP) de MORENA, el tema: “medios de comunicación y derechos digitales”, el formato: un foro nacional, los objetivos: reflexionar colectivamente y problematizar las necesidades actuales en torno a estos temas para realizar propuestas que se integren al Proyecto de Nación 2024-2030 propuesto por este partido político.


Sin oropeles ni faramallas, el foro nacional recibía con las puertas abiertas a todos los interesados, ya fueran militantes, disidentes, ciudadanos ordinarios o encumbrados. A la entrada del lugar nos recibía una mesa discreta con una gran variedad de libros, dejando claro que la apuesta es brindar información para que cada persona forme su propio criterio y actúe conforme a sus convicciones. Entre los libros lo mismo se podían encontrar antologías del pensamiento anarquista o las cartas que Rosario Castellanos le escribiera a su esposo. Por su parte, el INFP también ponía a libre disposición de los asistentes ejemplares de “Conciencias, Pensar la Transformación”, su revista de fomento al pensamiento crítico y autocrítico.


Al fondo, sobre un templete, se encontraba el escenario que reunía a las docenas de asistentes. Frente a él, las personas ya esperábamos a los participantes: Jesús Ramírez Cuevas, Coordinador General de Comunicación Social y Vocero del Gobierno de la República; Epigmenio Ibarra, productor y periodista mexicano; presidente de Red México y director del Sistema Estatal de Telecomunicaciones, Radio y Televisión de Puebla; Aleída Calleja, periodista, investigadora y directora del Instituto Mexicano de la Radio; y Jenaro Villamil, presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano.



Las propuestas de los expertos


El primero en tomar la palabra fue Jenaro Villamil. Durante su participación, reflexionó sobre la forma en la que los medios de comunicación surgidos y consolidados durante el neoliberalismo comenzaron a perder poder durante los últimos diez años. El también periodista afirmó que el quiebre de la prensa neoliberal se observa en tres aspectos: credibilidad, audiencia y agenda.


La pérdida de su credibilidad comenzó desde que se desenmascaró la imposición de un presidente gracias a la imposición mediática de una candidatura: la del priísta Enrique Peña Nieto. Las múltiples deficiencias y corrupción en su gobierno dejaron ver los errores de esta imposición y gran parte de la población pudo darse cuenta de la manipulación mediática. Respecto a la pérdida de su audiencia, ésta comenzó con la irrupción de las redes sociales y la oferta bajo demanda de contenido audiovisual por internet. Finalmente, la agenda mediática la perdieron los medios de comunicación neoliberales gracias a la creación de las conferencias matutinas dirigidas por el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Gracias a ellas, a decir de Villamil, el Presidente se ha convertido en el medio y también en el mensaje para impulsar desde ahí el cambio que se necesita.


En esta misma sintonía, Jesús Ramírez, durante su intervención, declaró que “la política no puede entenderse sin la comunicación, así como la comunicación es el centro de la vida social, por lo que no hay fenómenos relevantes que no pasen por las comunicaciones.” Bajo su perspectiva, la posibilidad de cambio requiere de libertad para generar información, libertad de expresión y libertad para acceder a la información, y el corazón de este cambio se encuentra en la comunicación.


Lo anterior contrasta con la “libertad” propuesta por el neoliberalismo, ya que éste se basa en una libertad de mercado, misma que ha quedado desnuda al ser evidente que su único propósito es el control económico y mediático de todos los aspectos de la vida social. Bajo la dupla de este control se impedían las reformas o cambios sociales trascendentes. Tras la victoria de López Obrador y, en especial, gracias su legitimidad, la manipulación mediática logró romperse y comenzar con ellos la transformación del país, señaló Ramírez Cuevas.


Sin embargo, continuó más adelante, la realidad actual plantea nuevos retos, surgidos estos en los nuevos espacios públicos de la población: las redes sociales. Si bien éstas han abierto nuevos canales de comunicación directa, también corren el peligro de ser manipulados por las mismas empresas que las crearon, manipulación que puede llegar incluso a un nivel cognitivo de sus usuarios. ¿Cómo combatirlos?, pregunta y propone Ramírez Cuevas: con medios públicos plurales y democráticos, sin bloquear ni privilegiar información y con la búsqueda de una neutralidad informativa en internet.


Para consolidar el cambio exigido en las urnas en 2018, finaliza el vocero de la Presidencia, es necesario liberar las conciencias y ello se logra con conocimiento e información.


Por su parte, Epigmenio Ibarra no soslayó que para saber si el pueblo quiere continuar con la transformación que actualmente se vive, es necesario que lo ratifique en la urnas el próximo año; en caso contrario, afirmó, el movimiento muere.


El productor señaló que un pueblo consciente elige a quién escucha, por lo que no es necesario tutelar la información que se le proporciona ni dirigir su opinión hacia algún lugar en específico. Para atraer el interés de las personas desde el periodismo, éste debe someterse únicamente a los hechos.


Entre sus propuestas expuso el fomento para la creación de nuevos medios e instituir las conferencias matutinas como una obligación para el o la nueva gobernante.


De manera concreta, durante su participación, Sánchez Mejorada propuso transformar el andamiaje jurídico que sienta las bases para los medios de comunicación, tanto los nacionales como los locales y comunitarios. Estos cambios atañen directamente a los Artículos 6 y 7 de nuestra Constitución Política.


Entre los cambios necesarios estaría sumar los sistemas estatales y universitarios a los sistemas comunales, así como ampliar el “must offer” para que los sistemas de cable del país transmitan los tres sistemas anteriores en todos los sistemas de televisión por paga y no únicamente las señales nacionales como actualmente sucede. Además, propone que la misma ley estipule la obligación a las producciones para que éstas generen diversidad e inclusión.


Sobre el tema de derechos digitales, Aleida Callejas precisó que estos no se limitan exclusivamente al acceso o al uso de estas nuevas tecnologías. Entre los derechos que permiten a los usuarios utilizar a plenitud las nuevas herramientas se deben incluir una conectividad con calidad y contabilidad en todo el territorio nacional, incluso en las comunidades más pequeñas donde las empresas privadas se niegan a proporcionar el servicio bajo la excusa de no ser rentable para su negocio. Sin embargo, esto no debe ser así, ya que la información nos pertenece a todos, afirmó la también funcionaria pública.


Entre otros derechos también incluyó el fomento a la alfabetización digital, consistente en el desarrollo de las capacidades necesarias para usar de manera correcta y eficiente herramientas como internet, capacidades que incluyen localizar, analizar, organizar, entender y evaluar la información expuesta en la red.


Finalmente, Callejas lanzó una pregunta crucial: “¿Por qué las redes sociales no tienen la obligación de transparentar sus algoritmos?”, esto ante la evidente realidad de que se han convertido en espacios públicos con incidencia en las sociedades. Si hoy día los gobiernos tienen la obligación de transparentar sus acciones y métodos, lo mismo tendría que ser para estas empresas; más, adelanta y expone, estas empresas inhiben toda regulación a su intereses a golpe de inversiones en los países que intentan frenar su ambivalente influencia en la vida social.



Las propuestas del público


Como parte de un ejercicio democrático para la creación del Proyecto de Nación, posterior a la mesa se le dio voz a los presentes para que presentaran sus propuestas de manera directa. Por cuestiones de tiempo, aquellos que no alcanzaran a plantearlas en este momento, se les invitó a hacerlas por escrito vía correo electrónico o mediante la página web del INFP.


Entre las propuestas del público se escucharon varias en las que proponían la recuperación de señales televisivas para el uso del Estado, la revisión de concesiones ampliadas de manera casi irregular en sexenios pasados, la obligatoriedad de las Conferencias Matutinas para el siguiente gobernante, el reconocimiento a pequeños grupos de periodistas agrupados en un mismo medio, mayor inversión a los canales públicos y un mejor aprovechamiento de estos medios de comunicación ya existentes.

Entre aplausos y aplausos, el foro nacional terminó, no sin antes invitar a los espectadores vía transmisión en vivo y a los asistentes presentes, enviar sus propuestas, porque el Proyecto de Nación es para todas y todos .


Levantada la mesa, entre las sillas se formaron distintos grupos en los que continuaban las reflexiones sobre los medios de comunicación, otros tantos se acercaron a la mesa, ya fuera para saludar, para tomarse una foto o para entregar en mano la propuesta que habrá de incluirse y formar parte del Proyecto de Nación 2024-2030.


Desde una ficticia periferia, en el corazón de nuestra nación, se realizó uno de los 18 foros que buscan trazar la ruta que habrá de seguir el siguiente gobierno morenista. Este ejercicio se complementa con las consultas que se realizan cada dos semanas en todos los distritos electorales del país. Ahí se pueden depositar físicamente las propuestas y obtener más información sobre las mesas de trabajo, talleres, conferencias y espacios de reflexión, espacios y herramientas con las que se construye un proyecto desde las bases y al que deberá ceñirse el aspirante electo Coordinador o Coordinadora de los Comités para la Defensa de la Cuarta Transformación.